martes, 24 de febrero de 2015

Presentación

Me he animado a escribir este blog porque después del ejercicio de la abogacía, la cocina es una de las cosas que más me gustan. Yo creo que es por esa diferencia radical que existe entre una actividad y otra. En la práctica del derecho siempre estás en contradicción, enfrentada; en la cocina sin embargo, se trata de armonizar, de amalgamar elementos para conseguir un resultado, de la armonía de su combinación depende conseguir un buen plato; se aúnan en vez de oponerse. En mi cocina me gusta probar, experimentar sin otro riesgo que el de que no se pueda tragar. En el derecho, estudias, buscas, intentas, pero aunque hayas realizado bien tu trabajo, el resultado final no siempre depende de tí. 
Yo soy de esas personas que, no se porque, si algo raro puede pasar, siempre es a mi. Poco a poco os iré contando mis experiencias en la vida, como aquella ocasión en que me quedé enganchada a un teléfono, o aquella otra en que los cordones de las botas se me enredaron y no me podía levantar de una reunión. Junto a todo esto, poco a poco iré subiendo mis recetas, mis experimentos, mis ensayos y errores en la cocina, que es el lugar que me relaja, me distrae y me hace olvidarme del mundo. Como en el libro aquel de "Como el agua para chocolate", tengo la sensación de que lo que hago en la cocina lleva un poquito de mi, de mi humor, de mi alma, de mi estado de ánimo. Ayer escribí otra presentación, pero hoy no la encuentro por ninguna parte, problemas de ser novata en esto de las tecnologías.