domingo, 29 de marzo de 2015

Budín de pescado.

Esta es una receta más de las que hacia mi madre, es una forma distinta de comer pescado. Lo bueno del budín es que es un todo terreno, lo podemos hacer con pescado congelado ( no se nota nada), fresco, con restos de un pescado que hayamos hecho, con verduras variadas o con salsa de tomate. Que tenemos invitados, pues un buen salmón y lo adornamos luego con salmón ahumado. Que nos han sobrado unos gambones o palitos de cangrejo o gambas, pues también a la saca,  en fin un montón de posibilidades. Tiene una buena presentación y con una salsa mayonesa, unas patatas cocidas y unas hojas de lechuga, está buenisimo. Vamos allá.

Necesitamos: unos 800 gramos de pescado, una cebolla, un pimiento rojo y otro verde todo grande (caballo grande ande o no ande), cinco o seis zanahorias, un bote de tomate natural triturado,  cuatro o cinco huevos, pan rallado, aceite y sal.

Comenzamos por pelar la cebolla,  pelar y lavar las zanahorias y los pimientos y cortarlo todo. En una tartera o en el vaso de la thermomix ponemos un fondo de aceite, cuando está caliente, añadimos las cebollas, las zanahorias y los pimientos, dejándolo pochar todo bastante rato. Añadimos luego el bote de tomate natural, añadimos sal y un poco de azúcar  y dejamos hervir todo unos cuarenta minutos.  Si lo hacemos en la thermomix, a velocidad cuatro, temperatura 90, 40-50 minutos. En la cocina, a fuego suave y con la tartera tapada. De vez en cuando le echamos un vistazo, pero no hay que apostarse allí, con un meneillo a tiempo es bastante.

En una olla, ponemos a hervir un fondo de agua y cuando hierva, echamos el  pescado, dejándolo solo un par de minutos. Yo lo suelo comprar en filetes, sin piel ni espinas para ahorrarme el trabajo de escogerlo. Escurrimos el pescado y lo ponemos en un plato, cuando no nos abrase las manos lo escogemos, retirandole la piel y las espinas.
Ponemos a calentar el horno a 200°.

Tendremos lista nuestra salsa, la tritruramos y le añadimos cuatro o cinco huevos, batimos todo con la batidora y le añadimos el pescado escogido y tres cucharadas de pan rallado, mezclamos todo bien con una cuchara de madera.

Engrasamos un molde y ponemos la mezcla en él, espolvoreamos pan rallado por encima y al horno ya calienta a 200 grados entre 50- 60 minutos. Si por encima se OS tuesta de más, lo tapamos con papel de aluminio.
Una vez pasado este tiempo, solo queda desmoldarlo, adornarlo y a la mesa. Es un plato único perfecto y completo. En mi casa procuro hacerlo grande porque os diré que en frío está tan bueno o más que recién hecho. Cocinamos un día y tenemos la comida para dos. La preparación del plato no lleva mucho tiempo, porque no hay que hacer guardia, con echarle una visual de vez en cuando es suficiente.