martes, 24 de marzo de 2015

"El pisto de mi casa....."


He puesto este título porque me ha hecho gracia, me recordaba a la canción aquella de cuando éramos pequeñas, "el patio de mi casa es particular, cuando llueve....". Pero además de ello, es verdad, este es el pisto que se hacía en mi casa, es un plato muy socorrido, de dieta, que hay algunos compañeros que están un poco pachuchos y tienen que hacer régimen y me dicen que todo muy rico muy bueno y,  ¿que pasa con los que no pueden comer cosas ricas?, Pues comemos un pisto, que no engorda, según se mire, pero no debería y está de muerte.
Estos son los ingredientes, colorido primavera, me faltan un pedazo de cebolla (yo no la he puesto entera, porque en mi casa cebolla y ajo, nos gustan, pero poco), unos huevos y  unas patatas, que esas no las retraté por una simple cuestión de coquetería, ya son viejas y salían muy feas. Tenemos por tanto una berenjena, tres pimientos, uno de cada color, pero valen todos iguales o parecidos, dos calabacines, unos tomates, cebolla, huevos,  aceite, sal y pimienta y lo más importante, una cocinera, que nunca se nos pone junto a los ingredientes y yo me pregunto, que iba a ser de ellos si alguien no los organiza?.




Lo primero de lo primero, lavar todas las verduras y  cortar la berenjena en lonchas y ponerlas en un plato con abundante sal gorda para que suden y pierdan ese sabor desagradable (efecto sauna). Mientras están allí, limpiamos los pimientos, pelamos los calabacines (si están en su época y la monda es muy fina, valen incluso con la monda), pelamos la cebolla y vamos cortando todo en bastoncitos o en cuadrados o rombos o como os de la gana. En una sartén grande ponemos un fondo de aceite de oliva (si tenemos un wok, os lo recomiendo, al ser  hondo y más grande, es más facil darle vueltas a todo sin que se nos despeñe por la cocina),  añadimos la cebolla dejando que se haga a fuego lento, pochada, que no quemada. Entonces ya deberían de haber pasado unos diez minutos (entre que limpiamos, cortamos y demás),  pasamos las berenjenas por agua fria y las cortamos igual que el resto de las verduras. La cebolla está preciosa, y es el momento de añadirle el resto de las verduras (los tomates no). Ahora solo hay que ponerle la sal, a gusto del consumidor. En el fuego nuestras verduras se van haciendo lentamente, solo de vez en cuando habrá que echarles un vistazo y revolverlas, pero no requieren como el bacalao al pil pil que montemos guardia frente a los fogones. Este tiempo, lo aprovechamos para pelar los tomates (con el pela- patatas la monda sale de maravilla, pero también los podemos escaldar en agua hirviendo, haciéndoles una cruz en la parte de abajo). Seguro que también nos da tiempo de pelar unas patatas y cortarlas como para tortilla. No os olvidéis de revolver las verduras de vez en cuando. Las patatas las freímos en la freidora, pero sin que se tuesten. Cuando las verduras ya han adelgazado un montón (han reducido su volumen) y están blanditas, es el momento de añadirles los tomates cortados en dados o tiras o .....Los dejamos hacer un rato, a fuego lento siempre y, añadimos las patatas ya fritas. Revolvemos y aprovechamos para batir cuatro o cinco huevos, con una pizca de pimienta molida (la verde no pica nada). No queda más que añadir los huevos y revolver hasta que cuajen. Buenísimo, esta ha sido nuestra comida de hoy, con postre, pero eso será mañana.
He aprovechado la freidora para freir unas rebanadas de pan. El pisto, como iba a salir en la foto, lo he puesto en el plato con un molde de esos que les dan forma, el mío era cuadrado, pero no se aprecia muy bien. Cuando vea anunciado un curso de fotografía a ver si tengo tiempo y me apunto, creo que me está haciendo falta....