miércoles, 11 de marzo de 2015

Tarta de chocolate y galletas.

Esta es la receta de los súper chocolateros como mi amigo Ramón, entusiasta de todo lo que lleve chocolate eso si, sin nata. 
Necesitamos: 2 tabletas de chocolate para postres, 2 paquetes de galletas normales, Escoged la forma que mejor se adapte al molde ( redondas o cuadradas), un par de litros de leche y una poquita de maizena. 
Si tenemos thermomix,  a saco, echamos un litro de leche, el chocolate en trozos y 4 cucharadas de maizena, velocidad 2-3, temperatura 70, 7 minutos. 
Si no tenemos thermomix, ponemos la leche a calentar, cuando esté templada añadimos el chocolate y revolvemos con cuchara de madera y con el fuego suave. En un vaso de leche fría desleimos la maizena y lo echamos cuando la leche con choco vaya a hervir, revolvemos y dejamos que hierva un poquito pero revolviendo, tenemos muchas papeletas para que se pegue y no estaría bueno.
Yo nunca le añado azúcar, pero eso es a gusto del consumidor.
Tenemos el choco y nos ponemos manos a la obra. Cogemos un plato sopero o un cuenco y le echamos leche ( yo la templo en el microondas porque las galletas se empapan en un segundo y acabo antes). Paquetes de galletas, chocolate humeante y un molde. Mi consejo es que forreis el molde con film transparente, procurando que sobresalga por los bordes para luego desmoldarlo fácilmente. 
Forrado el molde, vamos mojando las galletas y poniendo una capa , encima chocolate y así capa a capa, acabando con galletas si la vamos a desmoldar.  Reservaremos un poco  de chocolate para cubrir la tarta cuando la desmoldemos. 

Que en ningún caso cunda el pánico, si el chocolate está suelto, lo arreglamos con un poco más de maizena, si está espeso más leche, que la tarta nos ha quedado inconsistente,  pues no la desmoldamos, tapamos las galletas de la última capa con el chocolate y la servimos como una crema fria de chocolate y galletas, con convicción, como si desde el  principio hubiéramos estado cocinando una crema fría de chocolate y galletas, que suena bárbaro y seguro que tiene buen sabor.

Una vez terminada la tarta o la crema según la consistencia obtenida, a la nevera hasta el día siguiente, los sabores se concentran, el chocolate espesa y todos contentos. 
Desmoldarla no tiene secretos, el forro del molde por fuera, plato o fuente encima del molde y vuelta como cuando hacíamos castillos en la playa. Si se resiste, recurrir al papel, tirando despacio hacia abajo, seguro que no se atreve a negarse. Tenemos un poco de chocolate que hemos reservado y con una lengua ( utensilio de cocina de plástico como una espátula, no vaya a ser que a alguien le de por extender el chocolate a lenguetazos) extendemos el chocolate procurando tapar todos los defectillos que puedan verse. Yo la mía la he decorado con monda de naranja rallada y dos galletas de la tarta bañadas en chocolate a modo de peineta.  

Espero que os guste.