miércoles, 15 de abril de 2015

Filetes rellenos con arroz rojo salteado con garbanzos y pasas


La verdad es que la foto no hace justicia, pero los filetes estaban muy buenos y nos gustó especialmente el arroz con los garbanzos y las pasas. No tiene secretos, es la versión de siempre del filete con arroz en lugar de patatas, pero en versión  "nouvelle cuisine", ja, ja,ja. Es tan fácil casi como hacer unos filetes rebozados y en cuanto al arroz, os demostraré que no tiene secretos.

Compré unos buenos filetes de ternera, pero supongo que los del cerdito también nos valen si son los que tenemos en casa. Además de los filetes necesitamos: unas lonchas de jamón serrano, unos bastones de queso (el mio era queso de arzua, corté una cuña y luego hice unos rectángulos), pero vale cualquier queso que funda bien, incluso en lonchas, harina huevo y pan rallado para rebozar, sal, pimienta y aceite para freír los filetes.
En cuanto al arroz yo tenía un paquete de arroz cargo rojo y como me pareció más exótico, decidí emplearlo para acompañar a esta rubia ternera gallega que iba a rellenar. Necesitamos, agua, el arroz que tengáis, chorrito de aceite (si tenemos el aceite sobrante de caramelizar la cebolla será de diez),  medio bote de garbanzos cocidos y un buen puñado de pasas.

Lo primero es en una tabla de cortar, pegarle unos azotes a los filetes con un mazo de cocina (si lo tenéis, sino vale con una espátula de madera o algo plano, incluso un buen cuchillo), no os paséis maltratando al animal no vaya a ser que se desintegrae. Sal  y pimienta por todo el filete. A continuación le ponemos una loncha de jamón serrano y un trozo de queso y lo enrollamos, sujetándolo con unos palillos, sobre todo por los extremos para evitar así que nos salga el relleno. Ponemos un plato con harina, otro con pan rallado y otro con un huevo batido y vamos pasando los filetes por los tres en este orden, harina, huevo y pan rallado. Esto ya está listo y sólo resta freírlos, vamos preparando el arroz.

En un cazo ponemos doble medida de agua que de arroz y un chorrito de propina, un poco de aceite y sal. Lo ponemos a hervir y cuando lo haga, añadimos el arroz, lo revolvemos un par de veces y lo dejamos destapado a fuego lento (pero sin que deje de hervir) unos veinte minutos. El punto depende del tipo de arroz, osea que vigilarlo y probad de vez en cuando para que no se pase.
Mientras el arroz se hace, ponemos la sartén al fuego con aceite de oliva y lo vamos calentando para freir los filetes que ya tenemos rebozados. Os recomiendo no poner el fuego demasiado arrebatado, porque se pueden tostar mucho por fuera y quedar crudos por dentro, caliente el aceite sí, pero sin pasarnos. Freímos todos los filetes y los colocamos sobre un plato con papel de cocina.
Si no tenemos ya listo nuestro arroz, debería de faltarle poco, podemos aprovechar para poner la mitad del bote de garbanzos en un colador grande y pasarlos un buen rato bajo el chorro de agua fría para limpiarlos, hasta que dejen de soltar espuma como si estuvieran rabiosos. Una vez que hayamos probado el arroz y esté en su punto, le pegamos una ducha en agua fría, vale incluso en el mismo colador en que tenemos los garbanzos, si es lo suficientemente grande para que nos quepa todo. Ponemos una sartén al fuego con un fondo de aceite (nos vale la de freír los filetes y así menos que fregar) y una vez esté caliente, echamos el arroz con los garbanzos y un buen puñado de pasas, le damos vueltas durante unos minutos y lo retiramos.

Solo nos queda poner en el plato con una buena presentación, un flan de arroz, el filete a su vera y los dos en amor y compañía, una versión renovada del filete con arroz, que está muy buena y nos sirve para variar el menú. Rápido y sencillo, en media hora lo tenemos listo y nos da tiempo para ir con los amigos a tomar un vino y disfrutar del sol, que en esta tierra nunca se sabe cuando llega y cuando se va a marchar.