jueves, 2 de abril de 2015

Huevos rellenos de pate


Los huevos es un plato muy socorrido y estos cocidos mucho más, manchan poco y el único trabajo es hacer la bechamel, aunque si vais muy pilladas de tiempo, incluso se puede comprar hecha. Yo no la he probado, pero tengo una amiga, enemiga de la cocina, que la compra y es una experta, incluso recomienda marcas, pues creo que no todas están igual de buenas.

Necesitamos: huevos, su numero dependiendo de los comensales, pero yo creo que dos por barba los comemos y si sobran, están bueniiisimos recalentados en el microondas, como recién hechos. También nos hará falta leche, aceite de oliva, nuez moscada, harina, sal, salsa de tomate (receta en el blog, salsas, pero vale también tomate frito de bote) y un buen paté.
Los huevos no tienen secreto, a una olla con agua y los dejamos cocer unos diez- doce minutos, como si estuvieran en un jacuzzi. Yo cuando se que al día siguiente voy a estar justa de tiempo, lo dejo todo preparado el día anterior, cuezo los huevos y hago la bechamel.
La bechamel, tampoco tiene misterio, medio litro de leche, tres buenas cucharadas de aceite y tres de harina, nuez moscada y sal. Calentamos el aceite, le añadimos la harina y revolvemos concienzudamente, vamos añadiendo la leche tibia y revolviendo. Que nos queda espesa, más leche, que nos queda suelta, en un poco de agua fría disolvemos una poca de maizena y se la añadimos, dejándolo todo cocer a fuego lento unos veinte minutos mínimo.
Los huevos los pelamos, estaría muy feo ponerlos con la cáscara aunque si ese dia  os caen mal los comensales.... pues que queréis que os diga, vosotras mismas...con cascara o sin ella, los cortamos a lo largo y les quitamos las yemas, reservando algunas para el relleno ( a mi con un par de ellas o tres, me suele parecer bastante, es donde se concentra toda la grasa del huevo).
Compramos una latita o porción de un buen paté y lo mezclamos con una cucharadas de bechamel y algunas yemas cocidas, a gusto de la cocinera y dependiendo de los niveles de colesterol de los comensales. Ya tenemos el relleno. Yo lo hago así porque el paté, sea cual sea, tiene un sabor muy intenso y con la bechamel y las yemas de los huevos cocidos, se lo rebajamos un poco.
Fuente de horno, una capa de bechamel abajo, los huevos encima y una buena cucharada de relleno en cada uno. Los cubrimos con una cucharada de tomate frito en cada huevo y los bañamos con el resto de la bechamel. Si tenéis queso rallado, por encima le queda estupendo. Yo los he puesto sobre una tostada de pan frito, a modo de tosta, pero con unas ricas patatas gallegas cocidas, están estupendos. Estos llevan también una cucharada de mermelada de frutos rojos porque el paté era de foi de cerdo ibérico con frutos rojos y me tire de cabeza, pero fue un experimento, están mejor sin ella.
Esta es una receta sencilla y económica y los pobres huevos cocidos, se alegran enormemente con el paté y las salsas.