jueves, 9 de abril de 2015

Merluza rellena.


Esta es una receta fantástica para el fin de semana, no lleva mucho tiempo, la podemos dejar preparada y la merluza, es un pescado que, al menos aquí, en Galicia, acostumbra estar bien de precio.

Necesitamos: una merluza y le diremos a la pescadera que nos la abra como si fuera un libro y nos quite la espina. También necesitamos unas  gambas, con 250 gramos será suficiente, 150 gramos de taquitos de jamón, unos champiñones (yo he  puesto una lata grande de los que  ya vienen cortados), un vaso de vino blanco, un huevo, 50 gramos de miga de pan remojada en leche, un ramillete de perejil, pan rallado, pimienta, sal y aceite de oliva. Unas patatas para poner de cama al pescado que a pesar de todo es muy fino y no se acuesta en cualquier sitio.
Lo primero lavamos la merluza y le ponemos sal  y pimienta. A continuación pelamos las patatas y las cortamos estilo panadera. Ponemos la freidora y las hacemos un poco. Ponemos la miga de pan en leche a remojo.
A la par que freímos las patatas,( que no se diga que no somos eficientes), encendemos el fuego y ponemos la sartén con un fondo de aceite. Salteamos el jamón y los champiñones lavados y cortados, los dejamos hacerse y en el último momento añadimos las gambas, lo dejamos todo un par de minutos, probamos y salamos si es necesario y ya apagamos el fuego. Añadimos entonces la  miga de pan escurrida, el perejil picado, el vaso de vino blanco y el huevo batido, mezclamos bien, y ya tenemos nuestro relleno.
Vamos encendiendo el horno a 200 grados para que se caliente mientras rellenamos al bicho.

Tenemos las patatas panaderas fritas y las ponemos en el fondo de una fuente de horno donde nos quepa la merluza, vamos, que le hacemos una cama o colchoneta a la merluza para que esté cómoda. Encima situamos a nuestra amiga abierta y le colocamos el relleno repartiéndolo bien, no vaya a ser que a unos les toque y a otros no, estaría feo. Cerramos como si fuera un libro,  poniendo la parte de arriba de la merluza y apretando el relleno para que no se salga mucho y,  espolvoreamos todo con un chorro de aceite de oliva virgen, perejil y pan rallado.

Ponemos la fuente en el horno y lo bajamos a 180 grados, en 15-20 minutos debería de estar hecha (depende también del tamaño del animal). Es una receta bastante fácil y económica y el relleno le da un sabor muy bueno a la merluza, que a veces resulta un tanto insulsa. Además, al no tener espinas (bueno,  muy poquitas) los enemigos del pescado no suelen protestar mucho a la hora de comerla. Espero que os guste.