miércoles, 13 de mayo de 2015

Albóndigas de atún.

El otro día tomando una caña, nos pusieron unas exquisitas albóndigas de atún acompañadas de arroz salvaje y una salsa estupenda (D' GE se llama el lugar, en la avenida de Esteiro). Bueno, pues me gustaron tanto que trate de hacer algo parecido y esto es mas difícil, creo yo, que para un musico tocar de oído.

Las de D`Ge (creo que es así el nombre),  vale la pena probarlas, las mías nos gustaron a todos  aunque son distintas. A veces es  la variación a la hora de la comida lo que más se agradece y en mi casa, esto,  procuro que se cumpla.

Necesitamos: tres latas de atún en aceite (supongo que con el atún fresco estarán de muerte, pero no lo tenía), cuatro huevos cocidos, una lata de pimientos del piquillo, tomate frito, mayonesa, aceite, vinagre y maiz tostado, valen también conr flakes. Luego un arroz para hacer en blanco.

Lo primero es poner a cocer los cuatro huevos. A continuación abrimos las latas de atún y les quitamos todo el aceite, cuanto más escurrido, mejor. Lo mismo hacemos con los pimientos del piquillo y si es necesario, los secamos para luego cortarlos muy finos, lo más pequeño posible.

Los huevos cocidos los pelamos y en un bol grande con la batidora, los deshacemos para que no nos queden tropezones, añadimos el atún escurrido y los pimientos del piquillo cortados menudos. Revolvemos y mezclamos bien y ya tenemos la pasta de las albóndigas.
El maíz tostado lo trituramos para que nos quede como si fuera pan rallado, aunque no tan deshecho. Yo lo hice en la thermomix con varios golpes de turbo. Si no con una picadora supongo que quedan igual. Al que no le guste el maíz, lo puede hacer con copos de maíz, los metemos en una bolsa, les pasamos el rodillo de cocina por encima unas cuantas veces y listo.
Sea lo que sea, o bien los copos o el maíz tostado, lo ponemos en un bol. Con la  pasta de atún, huevos y pimientos, vamos formando bolitas (grandes si queremos acabar pronto o pequeñas si tenemos suficiente paciencia) y las rebozamos en el maíz o los copos.
Ya están listas.

Para acompañar yo le hice una salsa de no se que o que se  yo,  para la que necesitamos: seis cucharadas soperas de salsa de tomate (la casera mucho mejor si la tenemos), tres cucharadas soperas de mayonesa (os digo lo mismo, aunque en este caso la mía era de bote) y  un chorrito de vinagre de manzana (generoso).
Lo mezclamos todo bien y probamos, lo suyo es que le quede un punto ácido a la salsa, contrasta muy bien con las albóndigas de atún que resultan bastante contundentes.

Como no podía ser de otra manera, un buen arroz en blanco para acompañar a estas albóndigas. Taza de arroz, doble de agua que de arroz, un chorrito de aceite y una cucharada de sal. Hervimos el agua, con el aceite y la sal,  y en cuanto lo hace, añadimos el arroz, revolvemos y en cuanto vuelva a hervir, lo dejamos a fuego lento, entre quince y veinte minutos. Vale también el método tradicional, doramos el ajito, añadimos el arroz, revolvemos, añadimos el agua necesaria y cocemos. En cualquier forma, si que conviene luego que repose, tapada la cazuela,  otros diez minutos más.

Ahora solo tenemos que preparar el plato y calentar la salsa de las albóndigas, que aunque os parezca un poco extraño, está mejor en caliente.

Deseo que os guste.