viernes, 22 de mayo de 2015

Brioche de cerezas.






Esta receta la preparé el otro día cuando llegué de la oficina. Estábamos todos en casa viendo la tele, ya era bastante tarde, y el aroma del brioche empezó a llegar al cuarto de estar, que delicia. En cuanto lo saqué del horno, ni enfríar ni porras, lo puse en la fuente y le dimos cuenta a más de la mitad. Estaba muy bueno.

Para el brioche la receta la saque de "Directo al paladar", que tiene unas cosas muy ricas.

Necesitamos: 90 gramos de leche, 40 gramos de levadura prensada, de esa que viene en tacos, 500 gramos de harina de fuerza, 70 gramos de azúcar, 10 gramos de sal, 100 gramos de mantequilla.

Para el relleno, yo tenía un bote de mermelada de cerezas negras que había empleado en unas magdalenas y lo aproveché, pero vale cualquier otro sabor que os guste.

Lo primero la leche al vaso, 30 segundos a 40 grados, velocidad 2. Después añadimos la levadura y otros 10 segundos a velocidad tres. Añadimos los huevos, la harina, azúcar, sal y mezclamos 30 segundos a velocidad 6. Ahora ponemos velocidad espiga y dejamos que la máquina amase todo durante 3 minutos. Que gusto da ponerla a trabajar y que lo  haga todo contenta y sin replicar.
Pasados los minutos, programamos otra vez a velocidad espiga, pero 2 minutos y vamos cortando la mantequilla en pedazos y añadiéndola poco a poco. Ahora podemos aprovechar para  hacer algo porque tenemos que dejarla reposar una hora dentro del vaso.

Cuando volvemos, la masa rebosa por el vaso, la bajamos y la colocamos toda dentro y amasamos otro minuto a velocidad espiga.

Si no tenemos thermomix cogemos un bol grande y ponemos la leche tibia, el azúcar, la sal, la mantequilla, los huevos y la levadura, batimos todo muy requetebién y vamos añadiendo la harina poco a poco, se pondrá difícil la cosa, por lo que tendremos que amasar con las manos hasta obtener una masa homogenea. Luego descansamos nosotros y dejamos que la masa descanse también una hora.

Ponemos el horno a calentar a 200 grados con ventilador.

Sacamos la masa del vaso o la quitamos del bol,   la colocamos sobre una superficie enharinada y la amasamos un poco. Aquí podemos hacer varias cosas bonitas, yo hice una de cada y habrá muchas más.
Dividí la masa en dos y formé dos rectángulos más o menos iguales porque no cogí escuadra y cartabón, fue más bien a ojo. Cada rectángulo lo embadurné con mermelada de cereza y lo cerré formando un rulo. Con los dos rulos formé una trenza que es la que se vé en la foto al fondo.
Al igualar las puntas me sobró algo de masa e hice unas bolitas pequeñas que puse una junto a otra en un molde de magdalenas, como cuatro canicas en cada uno y un poco separadas porque en el horno crecen mucho; son los brioches pequeños que están apoyados en la trenza, aunque no se distinguen bien en la foto.
Colocamos todo sobre papel de horno, pintamos con un huevo batido, espolvoreamos de azúcar  y lo metemos al horno unos 30 minutos, a mi se me tostaron un poco y creo que los dejé cuarenta. Están buenos y son un desayuno o postre de la cena, como en mi caso, estupendo.

Deseo que os guste.