viernes, 15 de mayo de 2015

Calamares rellenos con salsa de pimientos.

Había unos calamares estupendos en el mercado por lo que me decidí a comprarlos. De camino a casa pensé en el relleno y este es el resultado.

Necesitamos: unos calamares del mismo tamaño, el número dependiendo de los comensales hambrientos que tengamos; jamón serrano, la cantidad dependiendo de los calamares; queso crema, con una tarrina es suficiente, harina,  aceite de oliva y unos palillos para cerrarlos. Para la salsa necesitamos: dos pimientos morrones grandes o tres medianos, un par de cebollas, aceite y un vaso de vino blanco.

Vamos a empezar por la salsa, es lo que nos lleva algo mas de tiempo. Pelamos las cebollas, lavamos y limpiamos los pimientos y los cortamos en trozos. En una olla ( así luego ya la pasamos en ella con la batidora y no ensuciamos otro cacharro) ponemos un fondo de aceite, lo calentamos y cuando está, añadimos la cebolla y los pimientos, le echamos sal y lo ponemos a fuego lento para que se poche todo pero sin quemarse. Mientras se hacen, nos acordamos de revolver de vez en cuando y nos ponemos con los calamares.

Los calamares nos los limpian en la pescadería, por eso al llegar a casa los lavamos y repasamos por si les hubiera quedado algo. Los secamos bien y los tentáculos y la cabeza, los cortamos menudos. El jamón serrano, lo cortamos en trozos pequeños. En una sartén echamos un chorrito de aceite y cuando está caliente, añadimos los tentáculos y los trozos que hemos cortado del calamar, los pasamos y añadimos el jamón serrano, pasamos todo unos minutos y añadimos la crema de queso. Revolvemos bien, probamos, añadimos sal si es necesario y apagamos el fuego. Ya tenemos el relleno.
Cogemos el calamar y con una cucharilla pequeña le vamos rellenando con la pasta que hemos hecho. Cuando lo tenemos relleno, con un palillo lo cerramos por arriba, es fácil, clavamos y hacemos como si le diéramos una puntada.
Cuando están todos rellenos, los pasamos por harina.
Calentamos un fondo de aceite en una sartén y pasamos los calamares. Cuando los vamos sacando,  los colocamos ya en la fuente en la que los vayamos a servir. Lo que nos ha quedado en la sartén, lo añadimos a la salsa de pimientos y lo rebañamos con un vaso de vino blanco que también echamos en la salsa. La probamos de sal y si es necesario, le añadimos. La dejamos cocer otros diez o quince minutos y luego la pasamos con la batidora.  Encendemos el horno a 220 grados con ventilador.

La salsa ya pasada la echamos en la fuente por encima de los calamares y lo metemos todo al horno unos quince minutos a 220 grados.

Yo los he acompañado con un arroz en blanco y estaban muy buenos. El relleno le da un toque estupendo a los calamares y la salsa de pimiento con los jugos del calamar y del relleno, está para mojar pan.

Deseo que os guste.