jueves, 21 de mayo de 2015

Empanada de grelos, langostinos y salmón ahumado.



Esta empanada en mi casa nos encanta, bueno a casi todos, tengo una hija que no soporta ni los langostinos ni el salmón ahumado, aunque le encantan los percebes, tampoco es tonta la niña...
Lleva algo de tiempo hacerla, por eso os la recomiendo para un día especial y con paciencia, buena música, ambiente relax y la cocina para nosotros solos.

Necesitamos para el relleno; un kilo de grelos, medio kilo de langostinos, 350 gramos de salmón ahumado, medio litro de leche, 80 gramos de harina,aceite de oliva, nuez moscada y sal.

Para la masa de la empanada necesitamos: 150 gramos de aceite templado, 150 gramos de agua, una cucharadita generosa de sal y 350 gramos de harina.

Comenzamos por lavar los langostinos y separar las cabezas. En una cazuela, calentamos un vaso de aceite de oliva y añadimos las cabezas de los langostinos, ponemos a fuego lento y con la mano del mortero las vamos aplastando y revolviendo para que suelten todos sus jugos. Los dejamos con el fuego muy bajo, vigilando y aplastando  de vez en cuando y,  a otra cosa mariposa.

En otra olla, ponemos a calentar agua con sal y cuando hierva, añadimos los grelos escogidos, lavados y cortados (por esto os decía yo lo de la paciencia, aunque ahora también los hay congelados). En unos veinte- treinta minutos deberían de estar. Cuando los rabos de las hojas están blandos es que están cocidos,  apagamos, escurrimos y guardamos el agua de cocerlos, nos valdrá para hacer la bechamel y si sobra, os recomiendo que probéis a preparar unas sopas de ajo con el agua de la coccion, a mi personalmente me encanta la sopa castellana con toque gallego.

Se supone que tenemos las cabezas de los langostinos con el aceite a fuego muy lento  y los grelos cociendo. Pues como somos unas "maquinas", vamos pelando los cuerpos de los bichos y reservando en un plato mientras todo sigue su curso.
Las cabezas de los langostinos con el aceite que teníamos al fuego, las quitamos,  las echamos en un colador y dejamos que escurra todo el aceite, lo emplearemos para hacer la bechamel. Es conveniente ir aplastando con la mano del mortero para que se animen a soltar, no sólo el aceite sino también los jugos, comprobaréis que huele que alimenta.

La sartén o la cazuela donde hemos puesto las cabezas con el aceite, no la lavamos, la utilizaremos para pasar los langostinos. Ponemos un poco del aceite de las cabezas de los langostinos en la cazuela, lo calentamos y añadimos los cuerpos de los langostinos cortados (el tamaño que lo decida cada uno), los pasamos un poco y añadimos el salmón ahumado cortada en pedazos, le damos una vuelta y listo. El aceite sobrante lo juntamos con el otro que tenemos de las cabezas.
Ya casi me cansa solo pensar en todo lo que hice, pero la empanada, bueno, más bien el placer de comerla vale la pena.
Ahora vamos con la bechamel. En la thermomix o robot de cocina, no tiene secretos, todo al vaso: aceite de los langostinos, la leche, un poco del agua de cocer los grelos, la sal, la nuez moscada y la harina, unos siete u ocho minutos, temperatura 90, velocidad 4. Es importante controlar la sal, el agua de cocer los grelos también esta salada, es mejor probar e ir añadiendo, no nos vayamos a pasar.
Si no tenemos robot, el procedimiento para la bechamel es: aceite en la cazuela (el de nuestras cabezas de langostinos, por supuesto), añadimos la harina y revolviendo continuamente se forma una pasta muy espesa ( rouge, que fino y elegante me queda), añadimos la leche y un poco del agua de cocer los grelos  (caliente para que ligue antes) poco a poco y sin dejar de revolver.
En un segundo, acordaos de ir encendiendo el horno para que se vaya calentando, a 200 grados.
Seguimos revolviendo nuestra bechamel unos quince minutos más.
La hagamos de una forma u otra, ha de quedar espesa. Cuando la tenemos lista, añadimos los grelos, los langostinos y el salmón, le damos unas vueltas a todo y apagamos motores.

Ahora nos ponemos con la masa, que aunque ya está en el blog, repetimos para que no la tengáis que buscar. Si es en la thermomix, calentamos el aceite 1 minuto, temperatura 40, velocidad 2. Cuando para, añadimos el resto de los ingredientes y a velocidad 3 unos 30 segundos dejamos que se mezclen bien y ya está.

Si no tenemos thermomix, templamos el aceite, añadimos el agua fría, la sal y la harina y amasamos hasta que no se nos pegue. La masa no lleva levadura y no hay que dejarla reposar, es más,  conviene utilizarla una vez que terminamos de hacerla.

Ahora solo nos queda enharinar la superficie donde vayamos a trabajar o poner un papel de horno y estirar la masa directamente en el. Yo suelo  utilizar el último método, así no tengo que fregotear luego los pegotes de harina. La masa la dividimos en dos, una parte para el fondo y otra para tapar.
Estiramos la parte de abajo, la colocamos en la fuente de horno (si no la  habéis estirado sobre papel de horno, os recomiendo ponerlo abajo en la fuente para que no se nos pegue), colocamos el relleno bien extendido y estiramos la otra mitad de la masa para tapar la empanada. Adornamos como más  nos plazca y al horno, que ya hace un rato que lo hemos puesto a calentar.
Sólo nos queda, limpiar toda la cacharrada y disfrutar con el olor  maravillosa que nos dejará nuestra empanada al hornearse. En unos veinte minutos estará lista.
Os recomiendo saborearla con calma, sin prisas, nos ha dado bastante trabajo y hay que disfrutarla como se merece después de su laboriosa elaboración

Deseo que os guste.