domingo, 3 de mayo de 2015

Envuelto de milhojas de tomate.

Hoy es el día de la madre y yo, he tenido la inmensa suerte de poder celebrarlo junto a la mía. Además de un regalito, nos hemos pegado unos achuchones con los que hemos cargado las pilas, una madre es un ser especial por eso me considero afortunada de seguir disfrutando de la mía. Por que alguien especial como ella merecía algo también especial, he preparado este plato como entrante. Estaba muy bueno y, lo mas importante, a ella le ha gustado mucho, aunque supongo que como a todas las madres, para todo lo que hago siempre tiene una palabra amable y buena. ( eso es amor de madre, incondicional).




Necesitamos: unos tomates ricos y maduros, unas planchas de hojaldre refrigerado o congelado, una mozarella, un pedazo de queso azul, orégano y albahaca, un huevo para pintar la masa. Yo no les he puesto sal por aquello de la hipertensión y no se notaba nada, estaban buenos igual.

La preparación es sencilla, lavamos los tomates, los secamos y les quitamos el pedúnculo. La cortamos en rodajas finas, reconstruyendo cada tomate, no vaya a ser que las rodajas de uno se mezclen con las de otros y acabemos pasando el tiempo en hacer puzzles de tomate.
La mozarella la cortamos en lonchas muy finas; el queso azul lo mismo, pedazitos pequeños. La plancha de hojaldre la cortamos de un tamaño suficiente para envolver cada tomate individualmente. Yo he hecho triángulos y ha sido fácil envolverlos.

Deberíamos de calentar el horno con el ventilador a 200 grados así,  mientras coge temperatura acabamos de preparar nuestros tomates.

Vamos reconstruyendo cada tomate colocando entre sus rebanadas una loncha de mozarella y un pedazo de queso azul, espolvoreando por encima de los quesos un poco de orégano y albahaca. Cuando tenemos el tomate listo, lo envolvemos en el hojaldre. Hacemos lo mismo con todos los tomates.

Forramos  una fuente de horno con papel de horno. Batimos el huevo y pintamos los tomates, yo directamente los he bañado en el huevo. Pinchamos la masa con un tenedor y  los vamos colocamos encima del papel de cocina.
Solo nos queda meterlos al horno y en unos quince, veinte minutos estarán.
Facil, sencilla, económica, con buena presentación y rica, se puede pedir mas?

Deseo que os gusten.