miércoles, 20 de mayo de 2015

Paella de latas.


Hoy estoy de estreno, mi amiga Noelia Barro ha creado para mi blog este logotipo tan bonito que aparece aquí arriba, me encanta, resume perfectamente el título de mi blog y mi alma de abogada y cocinera aficionada. Espero que os guste tanto como a mi. Para celebrar este día tan estupendo hoy hemos comido una paella de latas, si, de latas de conserva. Mi madre la hacía algunas veces y en casa,  hablando con mis hermanas, todas la recordamos como un plato estupendo, nos encantaba. Hoy, la mía, copiada de esa estupenda que hacía mi madre, nos ha gustado mucho a todos.

Necesitamos: básicamente latas, de tomate natural triturado, de guisantes, de pimientos, de judías, de mejillones al natural, un par de ellas y otra de mejillones en escabeche, un cartón de caldo de pescado,  un poco de aceite, arroz, azafrán  y,  yo le he puesto un pedazo de carne de ternera que tenía en casa.

Ponemos a calentar la paellera con un fondo de aceite. Si tenemos algo de carne, vale incluso unos filetes que nos hayan sobrado, los cortamos y los sofreimos en el aceite, los hacemos un poco y añadimos el bote de tomate natural triturado, dejamos todo a fuego lento,  que se vaya haciendo unos quince minutos que,  podemos dedicar a ir abriendo latas y escurriendo el líquido. De los mejillones en escabeche, dejad aproximadamente la mitad del líquido o un poco menos, luego se lo añadiremos al arroz y veréis que toque le da. 
El cartón de caldo de pescado lo echamos en una jarra y lo calentamos en el microondas.
Cuando han pasado ya los quince minutos, añadimos el arroz a la paellera y revolvemos todo bien. Es el momento de añadir el caldo de pescado. Yo hago una taza muy grande de arroz,  de desayuno pero XL, y con el litro de caldo, me queda la medida justa. Si vais a hacer menos cantidad será mejor medir el arroz y poner dos medidas de caldo por cada una de arroz y media de propina. Dejamos que hierva todo a fuego lento unos diez minutos. Si tenemos unas hebras de azafrán, las deshacemos en un poco del caldo y las añadimos. Pasados los diez minutos, echamos el bote de judías verdes y los guisantes y dejamos que siga cociendo todo unos cinco  minutos más. Entonces añadimos las latas de mejillones y un poco del escabeche que hemos reservado,  (no os paséis, sino mata  los otros sabores), adornamos con los pimientos morrones, le pegamos unos meneitos a la paellera y es cuestión de ir probando, debería de estar el arroz en su punto o casi. Yo siempre lo apago cuando esta un pelín duro y lo dejo reposar otros díez minutos. En mi casa el arroz no nos gusta blando. 

Ha resultado un arroz estupendo, no tan bueno como el de mi madre, pero lo hice con todo mi cariño para las personas que tanto quiero y que no podían ser otras que mi familia,

Deseo que os guste y que vuestras familias sepan apreciar el esfuerzo que a veces hacemos entre los fogones para hacerlos felices.