miércoles, 6 de mayo de 2015

Pastel de repollo.



Este es un pastel que hice ayer aprovechando unos restos de repollo cocido. Tenía  varias opciones, que un par de nosotros comiéramos y los otros miraran o pensar como multiplicar aquellos restos de repollo gallego que estaban tan buenos. Al final me decidí a probar con este pastel o puding o  híbrido o como lo queramos llamar, que al final resultó muy bueno.


Necesitamos: repollo cocido y bien escurrido, un pedazo de jamón serrano, serían unos 100 o 150 gramos (no lo pesé y esto es a ojo),  200 ml. de nata líquida, tres huevos y un poco de aceite de oliva.

Ponemos una sartén al fuego con un fondo de aceite de oliva. Mientras se calienta, cortamos el jamón en dados pequeños y cuando el aceite está caliente,  los freimos.

En un bol o en el vaso de la batidora o thermomix batimos los tres huevos con la nata, añadimos el jamón frito con el aceite y batimos todo bien. Luego añadimos también el repollo cocido y volvemos a batir.
Dudé si batir o no el jamón, pero pensé que haciéndolo, se repartiría mejor el sabor por todo el pastel ya que el repollo no tiene un sabor muy marcado. No sé como quedará dejando los pedazos de jamón enteros, pero batidos, os digo que estaba muy bueno.

Yo lo he puesto en una flanera engrasada y al horno,   precalentado a 200 grados,  unos treinta y cinco minutos más o menos, aunque ya sabéis que esto puede variar, lo mejor es vigilarlo de vez en cuando. Si se tuesta por arriba, lo tapamos.

Yo lo he acompañado de una salsa de tomate casera y nos  ha gustado a todos, incluso a aquellos que no les entusiasma el repollo. Es un plato sencillo, económico y bastante rápido.

Deseo que os guste.