martes, 2 de junio de 2015

Crema de puerros.


Esta crema de puerros es también conocida como Vichyssoise (creo que lo he escrito bien). Es una receta de la cocina francesa que en mi casa nos encanta. Es muy sencilla de preparar y muy agradecida. La podemos tomar fría o caliente y acompañar con un crujiente de jamón serrano o unos pistachos tostados, o con lo que se os ocurra.
La receta tradicional lleva patata, pero yo siempre utilizo copos de patata, de los de preparar puré, más que nada porque suelo hacerla en cantidad y,  creo que la patata, aunque está cocinada, altera algo el sabor de la crema al cabo de los días.

Necesitamos: seis hermosos puerros, cuatro cebollitas francesas (es por aquello de que es francesa, pero si le ponemos una cebolla española, no creo que se ofenda), un litro de caldo limpio (vale de verduras, de pollo si no está muy fuerte o  agua del grifo en caso de apuro), sal, aceite de oliva, un cartón pequeño de nata líquida y cuatro quesitos o un trozo pequeño de queso cremoso.

Lo primero es escoger y lavar los puerros y pelar las cebollas. A continuación, ponemos una cazuela a calentar con un fondo de aceite de oliva y vamos rehogando la cebolla y los  puerros cortados como nos de la gana, porque los vamos a triturar y no se verá nada. Les añadimos sal y los dejamos que se hagan a fuego lento, mucho rato.  De vez en cuando les damos vueltas y evitamos a toda costa que se nos quemen. El caldo limpio, lo podemos ir calentando en el microondas. Cuando los puerros y las cebollas tienen un color divino y ya no los podemos aguantar más sin que se quemen, es el momento de añadir el caldo caliente y dejar cocer todo a fuego lento, como mínimo unos cuarenta minutos. Pasado ese tiempo, batidora a la cazuela y trituramos todo muy bien. Le añadimos un par de cucharadas soperas de copos de patata (los del puré), los quesitos o queso y la nata líquida, batimos otra vez y lo dejamos unos diez minutos más a fuego lento. Si hemos metido la pata en algo es el momento de arreglar; que está espeso, una poca de nata líquida o leche; que está suelto, más puré de patata; que está soso, un poco más de sal.   Ya la tenemos lista y ahora podemos tomarla caliente, o dejarla que se enfríe y guardarla en la nevera. Por encima podemos poner unos pistachos tostados en la sartén o un crujiente de jamón serrano. Para éste último, colocamos las lonchas de jamón serrano entre dos papeles de horno y los metemos al microondas unos tres-cuatro minutos, los quitamos, les pasamos un rodillo por encima, rascamos con un cuchillo las migas y lo espolvoreamos encima de la crema o lo ponemos en un cuenco aparte para que cada uno se sirva a voluntad. En las fiestas, servido frío en unos vasos de chupito, con el crujiente de jamón por encima, quedan de muerte.  

Deseo que os guste.