martes, 16 de junio de 2015

Hojaldre de queso y paté de oca.



Aunque parezca imposible hoy estamos disfrutando del sol, es como un milagro. Creo que iba camino del sur y se ha quedado en Galicia por despiste, pero en cualquier caso, hay que ponerse a secar y quitarnos de encima la humedad de esta maravillosa tierra. Había hecho unas estupendas habas verdinas con langostinos, pero a  una de mis hijas, no le gustan ni un poco los langostinos, que no las habas y,  por ese motivo,  preparé este hojaldre con un par de cosas que había, resultó tan bueno que me decidí a subirlo al blog, La dificultad cero, y el tiempo que lleva prepararlo es prácticamente el del horneado, para el resto, nos sobran cinco minutos.

Necesitamos: una plancha de hojaldre refrigerado, un poco de queso de tetilla u otro queso gallego cremoso que funda bien, un paté de oca y un huevo. Yo tenía una rebanada de paté, de esas que están en la zona de frío del super, son finas pero su sabor es intenso y resultó más que suficiente.

Como el hojaldre está refrigerado, basta sacarlo de la nevera unos diez minutos antes de utilizarlo, para evitar que se rompa. Luego lo extendemos en el propio papel que suele traer y cogemos el paté y lo extendemos en la parte central del  hojaldre (lo imaginamos dividido en tres partes y en la del centro untamos). Encima del paté colocamos unas lonchas de queso y doblamos las partes del hojaldre que están sin untar sobre nuestros ingredientes, primero una y luego la otra. Que fácil es hacerlo y como me estoy complicando la vida para explicarlo, espero que entendáis algo, tengo un lío tremendo. Colocamos el hojaldre con su papel sobre la bandeja de horno.

El horno lo ponemos a calentar a 200 grados, con calor arriba y abajo.

Ahora necesitamos un tenedor, un plato sopero y el huevo. Con el tenedor aplastamos los bordes del hojaldre para evitar que el relleno se salga, haciendo como cuando cerramos las empanadillas. A continuación le pegamos unos pinchazos a la masa por arriba para evitar que se hinche y rompa al hornearlo y,  acto seguido, con el tenedor, batimos el huevo. Pintamos el hojaldre y, si el horno está caliente, lo metemos. En unos quince-veinte minutos dependiendo del horno, debería estar. Es fácil, fácil y encima está bueno, que más podemos pedir...

Deseo que os guste.