jueves, 4 de junio de 2015

Tortilla de queso y champiñones.


Siempre lo digo, las fotos no son lo mío, pero os aseguro que esta tortilla de queso y champiñones, estaba muy buena. Ahora que hay en el mercado patatas nuevas, es el momento de hacer la fiesta de la tortilla, salen mucho más ricas y jugosas. También vi en el mercado unos champiñones que estaban de pasarela y,  para rematar la función, compré unos huevos caseros, de esos que la yema no se rompe ni a tiros y hay que emplearse a fondo para batirlos. En fin, ingredientes de lujo y al alcance de todos para elaborar un plato sencillo, con un toque distinto. Yo no puedo dar lecciones de como hacer una tortilla, porque cada uno tiene su truco personal y todos pensamos que la mejor del mundo mundial es la que hace nuestra madre, pero igual os sirve para no pensar que preparar mañana. 

Necesitamos: un kilo de patatas, seis huevos, trescientos gramos de champiñones y un buen pedazo de queso gallego cremoso, sobre unos doscientos gramos.

Lo primero es pelar las patatas y lavarlas.   En mi caso hago una cruz en la patata y las corto más bien gruesas. Una sartén grande con abundante aceite de oliva y fuego fuerte. Cuando está caliente, echamos las patatas cortadas y las dejamos hacerse a fuego medio. En mi casa nos gusta más que la patata quede "cocida", no tostada.
Mientras se hacen las patatas, escogemos y limpiamos los champiñones y los cortamos. Cuando las patatas están ya blandas, añadimos los champiñones cortados y los dejamos un par de minutos. Colamos todo y dejamos que escurran bien el aceite.
En un bol grande batimos los huevos, añadimos sal y mezclamos con las patatas y los champiñones. Echamos el trozo de queso cortado en pedazos pequeños y revolvemos hasta que mezclemos todo bien.

Sólo nos queda pasar la tortilla. Yo personalmente, la hago a fuego medio, nos gusta jugosa, pero no que el  huevo quede crudo. Le pegamos unos bailes en la sarten, un vuelta y vuelta y voila.....ya tenemos una estupenda comida que podemos acompañar con una ensalada y todo el mundo contento. Yo la he adornado con una crema de aceite balsámico, que me encanta y le da un toque muy bueno. La tortilla la podemos comer fría o caliente, en casa o en la playa, sola o acompañada, en fín que es un encanto porque nos vale para cualquier momento y situación.

Deseo que os guste.