jueves, 23 de julio de 2015

Aprovechemos un bollo de pan y hagamos,.....Pan relleno


Después de toda la mañana trabajando, llegas a casa tarde y sabes que tienes un hermoso bollo de pan del día anterior. Buscando por la nevera encontré, una lata de tomate, chorizos, un trozo de jamón serrano, queso, huevos y un bote de pimientos del piquillo. Estos son los ingredientes de este bollo relleno que improvisé con lo que fui encontrando.

Lo primero, corté menudos el jamón, un trozo de unos cincuenta gramos aproximadamente y el chorizo, algo menos de la  mitad de uno de cantimpalo que son XL. Puse la sartén al fuego con un fondo de aceite y sofreí el chorizo y el jamón. Añadí luego, medio bote de tomate fríto y los pimientos del piquillo cortados en tiras. Dejamos que cueza unos tres o cuatro minutos a fuego lento.

Ponemos el horno a calentar, 200 grados y ventilador.

Mientras hacemos el tomate y demás y el horno se calienta, quitamos la tapa al bollo y le retiramos la miga, todo con cuidado y mimo para que la corteza no se rompa.
La mezcla de tomate, jamón y demás compañeros de fatigas ya estará lista, la ponemos en el bollo, procurando repartirla bien. En la sartén, sin limpiar, vamos echando los huevos. El número de huevos, según los comensales. Dejamos que los huevos se hagan un poco y los ponemos en el pan. No hace falta pasarlos del todo, en el horno acaban de hacerse.
Cortamos unos tacos de queso, pequeños y los distribuimos por encima.
Papel de  horno en la bandeja de horno, colocamos el bollo encima y lo metemos. En unos quince minutos, estará todo hecho. Conviene vigilarlo, dependiendo de cuanto hayamos pasado los huevos en la sartén, tardará más o menos. Yo los dejé casi crudos y tardó quince minutos en hornearse para que quedaran bien pasados. Esto, por tanto, queda a gusto y criterio de cada uno. Lo que sí es conveniente es pasar los huevos antes por la sartén sino, el bollo quedará muy hecho y los huevos crudos.
Esta tontería que preparé en muy poco tiempo, estaba muy buena. De dieta, dieta, va a ser que no es, pero en una media hora, tenía preparada la comida y, lo que más me gusto, aproveche el bollo que estaba casi entero, un pedazo de jamón viudo, un bote empezado de pimientos del piquillo y, fui salvando de la quema, un montón de restos diversos que danzaban por la nevera.


Deseo que os guste.