miércoles, 29 de julio de 2015

Pastelón de jamón y queso.



Este pastelón fue el primer plato elegido por mi hija para celebrar su cumpleaños. Es cierto que lo venden en muchas panaderías, pero el que hacemos en casa, no tiene ni punto de comparación con el que compramos. La petición fue de jamón y queso, pero podemos hacerlo de multitud de sabores, solo tenemos que añadir el ingrediente deseado a la bechamel.

Necesitamos: dos planchas de hojaldre, congelado o refrigerado; 200 gramos de jamón cocido, 200 gramos de queso para fundir,medio litro de leche, 40 gramos de harina (más o menos dos cucharadas soperas), 40 gramos de mantequilla, sal,  nuez moscada y un huevo.

Empezamos con la bechamel:  lo primero templamos la leche en el microondas para que luego sea más fácil ligar la salsa. En una sartén a fuego suave, deshacemos la mantequilla y le añadimos la harina. Revolvemos bien hasta que se forme una pasta espesa y sin grumos. Vamos añadiendo la leche templada poco a poco, sin dejar de revolver. Ponemos sal, nuez moscada y revolvemos unos diez minutos, en el  horno seguirá cociendo. Nos ha de quedar bastante espesa, es cuestión de dejarla cocer y revolver, pero con estas proporciones no suele fallar.

Si tenemos thermomix, todo al vaso, velocidad 4, temperatura 90,  unos siete minutos.

Ponemos a calentar el horno, temperatura 200 arriba y abajo o con ventilador.

Estiramos una de las planchas de  hojaldre sobre papel de horno. Distribuimos por encima la bechamel. Encima, colocamos una capa de jamón cocido, generosa y luego una capa, también generosa, de queso. Tapamos con la otra plancha de hojaldre y enrollamos los bordes para que quede bien sellado. En el centro le  hacemos un agujero para que respire el pastel y no se nos hinche. Batimos el huevo y pintamos todo el hojaldre.
Lo metemos al horno caliente y en unos quince minutos aproximadamente estará listo para ser comido. Fácil  y rápido, la presentación buena y suele ser un pastel que les gusta a todos los pequeños de la casa.

Deseo que os guste.