lunes, 27 de julio de 2015

Vieiras con puré de cebolla y jamón.





Que buenas están las vieiras, aunque sea a la plancha, ya están estupendas. En mi casa, les gustan con jamón y cebolla, aunque está ultima tiene que estar camuflada para que no nos encontremos los pedazos. Las vieiras las hay frescas y también congeladas, yo suelo comprar unas bolsas que viene únicamente la carne de vieira, las conchas las tengo en casa y las reciclo de una vez para otra, después de usarlas, las meto en el lavavajillas, como si fuera un plato más y quedan estupendas, limpias y primorosas. La foto, sin comentarios, mala como todas, pero los hechos, aseguró que buenos.



Necesitamos: unas vieiras, frescas o congeladas, tres cebollas medianas, un vasito pequeño de vino albariño, un trozo de jamón de unos 100-150 gramos, aceite de oliva, sal y pan rallado.

En esta receta he empleado el aceite que tenía de confitar la cebolla de la empanada de cebolla, queso de cabra y nueces, el sabor, asegurado.

Lo primero es pelar la cebolla y cortarla menuda, aunque la verdad, da un poco igual si luego lo vamos a hacer puré. Ponemos la sartén a fuego suave, calentamos un fondo de aceite de oliva y pochamos la cebolla unos veinticinco minutos pero evitando que se nos tueste. 

En la thermomix, velocidad 2, temperatura 80, 30 minutos.
Pasado el tiempo, añadimos el vaso de vino albariño, un poco de sal y dejamos cocer todo unos siete minutos más a fuego suave, hasta que se haya reducido.
En la thermomix hacemos lo mismo, añadimos el vino, temperatura 90, velocidad 4, 7 minutos, cuando acabe, si es necesario y ya sin calor, lo pasamos todo a velocidad 5-7-9 unos segundos para que nos quedé  puré. 
Va siendo el momento de poner a calentar el horno, a 200 grados, arriba y abajo. 

Mientras la cebolla se va pochando y, en lugar de mirar a las musarañas, vamos cortando el jamón en trozos pequeños. Cogemos otra sartén y la ponemos al fuego con un chorro de aceite de oliva (lo justo, ya tiene aceite la cebolla), cuando esté caliente, añadimos el jamón y  dejamos que se fría. Ahora, añadimos el puré de cebolla a la sartén donde tenemos el jamón frito, dejamos que cueza todo un par de minutos y probamos de sal. Que está bien, pues ni caso le hacemos. Que está mal, añadimos una poca, pero sin pasarnos.
Colocamos las vieiras en una fuente de horno y repartimos por encima el puré de cebolla con el jamón frito. Por encima, echamos un poco de pan rallado, para que se gratine en el horno y quede todo con buena pinta. 
Metemos la bandeja al horno con las vieiras, situándola por el centro del mismo, somos gallegos así que ni arriba ni abajo, en el medio.  El tiempo de horneado, depende un poco del horno y del tamaño del animal, pero en diez- doce  minutos deben de estar en su punto. En cualquier caso, que no cunda el pánico,  son vieiras y no bizcocho, por lo que podemos abrir el horno cuantas veces nos entre la duda y vigilar que no queden crudas ni pasadas. 


Deseo que os guste.