viernes, 14 de agosto de 2015

Raviolis con queso de cabra, nueces y miel.






  Esta receta la prepare el otro día, es rápida, sencilla y bastante ligera aunque    parezca increíble. La pasta se digiere fácilmente. Los raviolis que compre son frescos y rellenos de queso. La salsa me parecía que quedaba bastante bien y a todos nos gusto mucho. La miel y las nueces con las que prepare la salsa, me parece que combinaban bastante bien.


Necesitamos: un par de paquetes de raviolis frescos, una cucharada de mantequilla, un cartón pequeño de nata, una cucharada de miel, un par de puñados de nueces peladas y un rulo pequeño de queso de cabra.

En abundante agua con sal echamos los raviolis una vez que el agua hierve. Seguimos las instrucciones del paquete en cuanto al tiempo de cocción, y los escurrimos cuando estén. Del agua de cocción guardamos una taza o un vaso pequeño para la salsa.
En la misma cazuela donde los hemos cocido (los raviolis están en el escurridor, esperándonos) ponemos una cucharada de mantequilla y salteamos el puñado de nueces peladas un par de minutos, dándoles vueltas con una cuchara de madera. Cuando estan ya mareadas suficientemente, añadimos la cucharada de miel. Revolvemos todo otro par de minutos, y vamos, poco a poco, echando la nata líquida. Revolvemos todo bien y lo dejamos cocer unos minutos revolviendo de vez en cuando. Según nos haya quedado la salsa, muy espesa o no, añadimos un poco del agua de cocción de los raviolis. 
Mientras la salsa cuece, con un ojo, la vigilamos, y con el otro, miramos de no rebanarnos un dedo mientras cortamos el queso de cabra en rodajas.
Tenemos todo listo. Fuente bonita, ponemos los raviolis cocidos, echamos la salsa encima y colocamos las rodajas de queso de cabra por encima y si nos han sobrado unas nueces, lo adornamos. Ya lo podemos poner a la mesa. 
Sencillo y rico.

Deseo que os guste.