sábado, 8 de agosto de 2015

Trenza de manzana, pasas y melocotón.

Este es un postre sencillo con el que alegrarnos un poco el día. No se tarda mucho en hacerlo y el resultado es bueno, presentación y sabor. El tiempo de elaborarlo, una media hora sin dedicaci'on absoluta.

Necesitamos, un paquete de hojaldre, seis manzanas pequeñas o cuatro grandes, un bote de mermelada de melocotón, unas pasas sin pepitas, dos cucharadas de azúcar, un cucharadita de mantequilla, un huevo para pintar la masa y nada más.

Lo primero vamos poniendo el horno a calentar a 180 grados.
Pelamos las manzanas y las cortamos en gajos finos. Ponemos una sartén a fuego suave y derretimos la cucharadita de mantequilla. Cuando esté, añadimos los gajos de manzana, las espolvoreamos con las dos cucharadas de azúcar y lo dejamos a fuego media que cueza un rato, revolviendo de vez en cuando, no vaya a ser que nos relajemos de más y se nos queme todo. Cuando la manzana está blanda, añadimos tres cucharadas generosas de la mermelada, revolvemos y lo dejamos cocer un par de minutos a fuego fuerte.

La fuente de horno la forramos con papel de horno y colocamos el hojaldre. Para hacer la trenza, muy fácil. Imaginamos el hojaldre dividido en tres partes, en la del medio colocamos el relleno de manzana y compañía. Las otras dos partes las cortamos en tiritas pero sin llegar al medio. Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, os dejo la imagen.

Ahora con los rabos de los lados, hacemos una trenza como las del pelo. Los bordes los cerramos un poco para que el relleno no se desparrame. Tal que así.

Ahora, batimos el huevo y, en lugar de pintar la mona que diría mi madre, pintamos la trenza.
El horno ya lo tenemos caliente, así que metemos la bandeja en el centro del mismo y lo dejamos hornear unos diez o doce minutos. Y listo de papeles, ya tendremos una trenza rellena que dejará un perfume en nuestra cocina capaz de inspirar las más dulces pasiones.

Deseo que os guste.