lunes, 3 de agosto de 2015

Zanahorias estofadas.



He empezado mis vacaciones y me siento FELIZ. Entre mis planes de no hacer nada, se incluye también el de publicar algo menos en el blog. Aún así, seguiré subiendo recetas, pero menos. Deseo que todos podáis disfrutar plenamente de vuestras vacaciones, lo mejor para hacerlo, aprovechar cada minuto, relajarse, estar a tu aire, sin horario, un desayuno tranquilo, un segundo café, un libro, disfrutar de pequeñas cosas, la playa, el mar, un paseo, una caña en buena compañía, la FAMILIA, la vida sin prisa, y pensar.....mañana tampoco voy, jajaja

Y ahora, a los fogones.....Si os gustan las zanahorias, esta receta seguro que os encantará. Es fácil, económica y además, ayuda a broncearse. Es un primer plato estupendo, y también sirve como acompañamiento de cualquier carne o pescado a la plancha.

Necesitamos: un kilo de zanahorias tiernas, yo os aconsejó las que se compran en manojo, con los rabos verdes; 100 gramos de mantequilla, una cucharada de mostaza, una cucharada de harina, una cucharada de azúcar, un vaso del caldo de cocer las zanahorias y sal.

Raspamos bien las zanahorias, las lavamos, cortamos y ponemos a cocer en agua unos 7 minutos. El agua, es suficiente con que las cubra, la necesaria para cocerlas, no las queremos ahogar. Mi madre siempre me decía, las verduras que están debajo de la tierra, se ponen en la olla con el agua fría( patatas, zanahoria), las que crecen arriba, se echan a cocer cuando el agua hierve. No se si se cumple en todos los casos, pero yo, que soy una hija obediente, le sigo haciendo caso a lo que mi madre me enseñó.
Una vez pasado el tiempo,los siete minutos, las escurrimos y guardamos el agua de cocerlas.
En una cazuela o en una sartén, ponemos toda la mantequilla menos una cucharada que reservamos. Cuando la mantequilla esté derretida, echamos las zanahorias, la cucharada de azúcar y sal al gusto. Removemos todo bien y lo dejamos a fuego lento unos diez minutos. A continuación, añadimos el caldo de cocer las zanahorias y dejamos cocer, sin prisas, hasta que las zanahorias estén blandas y el caldo se haya reducido.
Mientras las zanahorias se cuecen, amasamos la mantequilla que hemos reservado, con la cucharada de mostaza y la de harina. Una vez que tenemos todo bien mezclado y sin grumos, lo añadimos a la cazuela de las zanahorias. Revolvemos con una cuchara de madera para que absorban la crema y, listo para comer.
Colocamos las zanahorias en una fuente y podemos adornarlas con un poco de perejil picado, que a mi se me olvido.

Deseo que os gusten.