miércoles, 16 de septiembre de 2015

Guiso de huevo y chistorra.





Con la ciclogénesis explosiva que azota el Norte de España, apetecen cosas ricas y calientes. Algo que al llegar a casa nos reconforte y caliente. Yo votaría por un buen chocolate con churros, pero va a ser que si ponemos eso de comida a la familia, no creo que les convenza mucho o ....puede ser que sí. No sé, en cualquier caso, de momento,  no me atrevo a hacer el experimento y prefiero navegar sobre seguro. Este guiso tradicional, es un plato perfecto para el tiempo que estamos "disfrutando". Yo nunca lo había hecho con chistorra, pero en casa les ha encantado a todos y la verdad, es el guiso de siempre, pero con un toque algo distinto. Luego lo de comerse la chistorra queda al gusto y al estómago de cada uno.


Necesitamos: una patata grande por comensal y alguna más de propina; un par de huevos por comensal; una chistorra; media cebolla; una cucharada de pimentón de la Vera; una cucharada sopera colmada de harina;  un vaso de vino blanco; aceite de oliva y sal.

Todo resulta muy sencillo, yo lo he preparado en la olla rápida y en un periquete teníamos la comida a la mesa, casi lleva más tiempo pelar los huevos cocidos si se resisten que preparar la comida.

Lo primero pelamos la cebolla. Ponemos un fondo de aceite en la olla rápida y a fuego medio lo calentamos. Cuando está, echamos la cebolla y la dejamos hacerse a fuego suave hasta que esté pochada. Para no perder el tiempo, mientras atendemos la cebolla, cortamos la chistorra en trozos y la añadimos a la olla. Cuando le hayamos dado ya unas vueltas a la chistorra, apagamos el fuego y dejamos templar el aceite. El pimentón y  el calor, no son muy buenos compañeros, se quema fácil y pierde todo su encanto. Añadimos entonces la cucharada de pimentón y volvemos a poner a fuego suave. Antes de que hierva, añadimos la cucharada de harina y revolvemos bien. Dejamos dorar un poco la harina y añadimos el vaso de vino blanco, dejando que hierva todo, ahora ya sin miedo. Mientras el alcohol se va evaporando.....nos armamos del pelapatatas y a la faena.
Pelamos las patatas y las cortamos en trozos más bien grandes. Cuando ya las tengamos todas lavadas y cortadas,   las añadimos a la olla junto con los huevos y un poco de agua, la suficiente para que lo cubra todo y una pizca de sal. En la olla rápida, el líquido no se evapora y la sal se concentra mucho más, dos detalles a tener en cuenta. Cerramos la olla y una vez que todo comience a pitar como una máquina de tren, contamos entre cinco y diez minutos, dependiendo de cada olla y ya tendremos listo este estupendo guiso.

Deseo que os guste.