lunes, 28 de septiembre de 2015

Habas con berberechos.



Empezamos la semana con ánimo, luce el sol, tenemos trabajo y esta noche, hubo un eclipse de luna que era una preciosidad. No penséis que me quede velando armas como Don Quijote para verlo, pero la casualidad quiso que me levantara al baño y ahí estaba, una pasada!!!, simple cuestión de suerte. Las cosas que a veces planeamos, no salen como queremos y otras, sin pensarlo, somos afortunados y estamos en el momento apropiado en el lugar oportuno. Ya no me enrollo más y voy con esta receta que nos gustó mucho a todos, incluso diría que más que las habas con almejas que a veces preparo. El berberecho, pariente pobre de la almeja, es muy agradecido y tiene un sabor especial que a mi, personalmente, me encanta. Os diré que los compré ya depurados pero aún así, los tuve desde el día anterior en un cacharro grande con agua y muchíiisima sal y soltaron un montón de arena. Recomiendo hacerlo, las arenas nos pueden estropear el plato y después de  haber trabajado, que venga una arena a fastidiarla, no tiene perdón. 

Necesitamos: un kilo de berberechos, medio kilo de habas (de las de fabada), una cebolla, un diente de ajo,  un pimiento rojo, pimentón, tres patatas medianas, aceite y sal.

Las habas hay que dejarlas en remojo con agua fría el día anterior.
Lo primero que yo hice fue poner una olla al fuego con agua y sal y cuando hervía con ganas, echar los berberechos duchados y limpios. Una vez que comienzan a abrirse, apagamos y colamos el agua de cocerlos para la cazuela en la que vayamos a preparar las habas y dejamos enfriar todo. Los berberechos los escogí para asegurarme de que no tuvieran arenas y retiré las cáscaras vacías. 

Pelamos la cebolla y el ajo. Lavamos y secamos el pimiento y lo cortamos todo. En una sartén o en la thermomix o robot de cocina  o lo que tengamos, ponemos a calentar un fondo de aceite, cuando está caliente, pochamos todas las verduras a fuego lento y sin prisas hasta que estén muy blandas. Entonces apagamos el fuego y le añadimos una cucharada generosa de buen pimentón, Revolvemos todo y listo. Con la batidora lo pasamos muy bien para que nos quede perfectamente deshecho. 

 Una vez fría el agua de cocer los berberechos, echamos las habas lavadas y el puré que hemos hecho con la cebolla, ajo y demás. Si el agua de cocer los berberechos no es suficiente, añadimos agua del grifo, no mucha, luego hay que cortar el hervor añadiendo más agua, con lo cual hay que calcular, pero no pasa nada, si es poca, luego, al asustarlas, le añadimos más.  Ponemos todo en frío  al fuego y cuando empieza a hervir, asustamos las habas (cortamos el hervor añadiendo un poco de agua fría. Es para que las habas queden firmes y la piel no se despegue, o eso creo. Bueno a mi me enseñaron que hay que asustarlas). Con una espumadera retiramos la espuma blanca que va subiendo a la superficie. Una vez que las tenemos asustadas y sin espuma, dejamos que vuelva a  hervir entonces,  ponemos a fuego lento, añadimos sal y dejamos que se hagan con cariño y muy despacio. De vez en cuando les echamos un vistazo, le pegamos un meneillo a la olla y a otra cosa. No debemos revolver para evitar que se deshagan, con un pequeño baile de vez en cuando es suficiente. Yo en mi caso, cuando las habas estaban ya blandas, pelé y corté las patatas en tacos finos y las añadí. Dejé que todo siguiera haciéndose a fuego lento y cuando las patatas al pincharlas, estaban blandas, añadí los berberechos, esperé un minuto y apagué el fuego. 

Deseo que os guste.