jueves, 10 de septiembre de 2015

Pollo con queso.



El pollo es una carne baja en calorías, sana y muy bien de precio. Suele ser una comida que a los  más pequeños les gusta. En mi casa el pollo con salsa de queso y unas patatas fritas es éxito seguro. Prepararlo es de lo más sencillo, se mancha poco y se acaba rápido.

Necesitamos: una pechuga de pollo cortada en dados; sal; pimienta; una tarrina de queso mascarpone;  un diente de ajo y aceite de oliva.

Lo primero es poner sal y pimienta al pollo. En una sartén de buen tamaño, ponemos a calentar un fondo de aceite y doramos el diente de ajo. A continuación añadimos el pollo y lo pasamos, eso si, sin pasarnos pues quedará seco y correoso. Retiramos el pollo que tenemos pasado a un plato y lo reservamos. En el jugo que ha quedado en la sartén, echamos la tarrina de queso y revolvemos bien. Dejamos que hierva un par de minutos a fuego lento revolviendo, hasta que nos quede una salsa cremosa y sin grumos. Si nos gusta, podemos añadirle un toque de canela en polvo, poquita; le da un sabor exótico y muy bueno, pero eso queda al paladar y al gusto de cada uno. Si la salsa nos ha quedado demasiado espesa, podemos añadirle un poco de leche. 

Añadimos el pollo a la salsa y dejamos que todo junto levante un hervor, por aquello de que se vayan compenetrando y combinando los sabores, como un buen equipo. El acompañante ideal, unas buenas patatas fritas y algo de pan, para mojar en la salsa, que está de muerte. 

Deseo que os guste.