lunes, 26 de octubre de 2015

Merluza con langostinos


Esta merluza estaba deliciosa, hasta los carnívoros tuvieron que reconocer que estaba buena. La preparación es sencilla y además, es de esos platos que podemos dejar casi listos el día anterior y rematar en el último momento.

Necesitamos: una merluza, tres cuartos o un kilo de langostinos; un diente de ajo; una cuchara sopera de harina; aceite de oliva y sal. 

Lo primero es pelar los langostinos . Las cabezas y las cáscaras las vamos dejando en una olla. Los cuerpos, los reservamos en un plato. Cubrimos las cabezas y demás con un par de vasos grandes de agua fría y lo ponemos a cocer, vamos a utilizarlo luego para preparar la salsa. 
La merluza la lavamos, le ponemos sal por un lado y por otro y la dejamos esperando.
Pelamos un diente de ajo y lo picamos lo más fino posible. 
En una cazuela bastante grande para que luego nos quepa el pescado, ponemos un fondo de aceite. En cuanto esté caliente, echamos los cuerpos de los langostinos y les damos un par de vueltas, sin hacerlos del todo. Los sacamos y los reservamos. En el mismo aceite donde hemos pasado los langostinos, añadimos el diente de ajo picado menudo y lo dejamos hacer un poco sin que se queme. Cuando ya está blando, añadimos la cucharada de harina y la doramos, revolviendo con una cuchara de madera. Cuando la harina ya está dorada, añadimos el agua de cocer las cabezas y las cáscaras de los langostinos colada. Es mejor añadir poca y luego, a medida que nos vaya haciendo falta, echar más. Esta salsa es la que podemos dejar preparada de un día para otro, o bien por la mañana para poder ir a tomarnos un vinito o una caña y llegar a casa y acabar el plato.  Cuando llega la hora de comer, sólo tenemos que poner a hervir la salsa y en cuanto lo haga, añadir las rodajas de merluza. Dependienndo del grosor, en unos doce minutos, más o menos, estarán listas. Un minuto antes de apagarlas, añadimos los langostinos que habíamos pasado por el aceite, probamos de sal, añadimos si hace falta y listo. Si la salsa nos queda espesa, tenemos más caldo. 
Yo la he acompañado de unas patatas fritas, bastante era que se comieran el pescado sin rechistar como para que encima no les pusiera patatas fritas. Si nos gustan las patatas cocidas, después de dorar la harina, podemos añadir unas rodajas de patatas y dejarlas cocer en la salsa (añadiendo más caldo de las cabezas). A los cinco minutos más o menos, añadimos las rodajas de merluza, los langostinos en el último minuto  y listo. Os aseguro que además de fácil, está muy buena.

Deseo que os guste.