miércoles, 25 de noviembre de 2015

Coles de Bruselas salteadas con jamón.



La verdad es que las coles de bruselas son una verdura bonita. Tienen un nombre internacional (aunque no se de donde viene), son pequeñas  y bien hechas, con un color bonito y quedan bien en cualquier plato. Yo las  hago de la forma más sencilla del mundo, como las hacía siempre mi madre en casa, cocidas  y salteadas con pedazos de jamón. Se preparan en un periquete y son buenas  hasta para limpiarlas. 

Necesitamos: un Kilo de coles de bruselas; 150 gramos de jamón serrano; 100 gramos de panceta (beicon, es como figura en el diccionario de la RAE, bacon en inglés, pero de todos, yo me quedo con lo de casa, panceta); aceite de oliva y sal.

Limpiamos las coles quitándoles las hojas pachuchas y feas de fuera. Las dejamos un rato en un barreño o tinaja con agua y vinagre y luego, las lavamos debajo del grifo. 
En una cazuela, ponemos agua (la suficiente para que cubra las coles) con un poco de sal. Fuego fuerte y en cuanto empiece a hervir, echamos las coles de bruselas. El tiempo de cocción es más o menos unos diez minutos, pero el método más seguro es pinchar con una brocheta y en cuanto estén tiernas, apagar y escurrir.

Mientras las coles se cuecen, vamos cortando en taquitos finos el jamón serrano y la panceta. 


Dejamos que las coles se escurran y,  en la misma cazuela que las hemos cocido, ponemos un fondo de aceite de oliva a calentar. Salteamos bien los pedazos de jamón y panceta y cuanto están, añadimos las coles de bruselas. Le damos unos bailes a la cazuela para que todo se junte y la dejamos un par de minutos a fuego suave, todo junto, para que se vayan conociendo. Después, solo queda servirlas. Es un plato sencillo y muy bueno, sano y con no muchas calorías. 


Deseo que os guste.