martes, 10 de noviembre de 2015

Huevos al horno con bechamel de cebolla.



La semana hay que empezarla con ganas y a veces,  con poco tiempo para dedicar a la cocina. El fin de semana nos podemos recrear entre los fogones y sorprender a la familia con una buena comida más elaborada, pero entre semana, y más un lunes, el tiempo a veces se nos echa encima. Esta receta la preparamos relativamente rápido, lo mejor es dejar hecha la bechamel el día anterior y el resto, prepararlo cuando lleguemos a casa contra reloj.

Necesitamos: una cebolla grande, 50 gramos de mantequilla y un chorrito pequeño de aceite; 70 gramos de harina; tres cuartos de litro de leche; huevos (los que cada uno se coma); patatas (igual que los huevos); aceite para freír los huevos; nuez moscada y sal. Se me olvidaba que podemos poner un poco de queso rallado por encima para que quede más chulo.

En una cazuela, ponemos a calentar a fuego suave la mantequilla y un chorrito pequeño de aceite de oliva. Mientras se calienta, pelamos la cebolla y la cortamos menuda. Echamos la cebolla troceada al aceite cuando esté caliente y la dejamos pochar a fuego lento un buen rato hasta que está blanda. Entonces añadimos la harina y revolvemos todo bien. La leche la templamos en el microondas y la vamos añadiendo poco a poco y revolviendo. Añadimos nuez moscada y sal y seguimos dándole vueltas. Si a alguno no le gusta encontrarse los trozos de cebolla, lo mejor es pegarle un buen batido con la batidora. Cuando la bechamel está en su punto, la dejamos esperando. Yo la preparé la noche anterior, así, al llegar a casa con la lengua de fuera, no tuve más que pelar las patatas mientras se calentaba el aceite en la freidora. Luego, mientras las patatas se freían, hice los huevos a la plancha y puse el horno para que se fuera calentando, a 180 grados  con ventilador.

Cada uno que se organice como pueda o como quiera, pero hemos de pelar unas patatas y las cortamos en rodajas no muy finas, las freímos y las colocamos en el fondo de una fuente de horno. En una sartén,  freímos un poco los huevos, poco, porque luego van a ir al  horno y nos quedarán demasiado hechos. Yo los hice a la  plancha, con una gota de aceite en la sartén y todos juntos. Luego los lance con tino y esmero por encima de las patatas. Bañamos todo con la bechamel. Metemos todo al horno y listo para comer en menos de cinco minutos. Yo preparé la bechamel con harina integral y los huevos a la plancha, por aquello de una de cal( patatas fritas, bechamel) y otra de arena (plancha e integral).

Deseo que os guste: