jueves, 17 de diciembre de 2015

Merluza con crema de anchoas y alcaparras.



Han pasado varios días desde que publiqué por última vez, pero el blog me estaba suponiendo un estrés y llegó un momento,  en que tuve que parar y replantearme la situación. El trabajo, la casa,  la familia y el blog, se me atragantaron como una cáscara de palomita. Pensar la receta, hacer la compra, cocinar, fotografiar y luego escribir la  receta, repasarla  y corregirla, se me estaba haciendo cuesta arriba. En mi casa, los tenía hartitos de tanto probar. Cuando  me pedían que hiciera "tal cosa", mi respuesta era, "no, que esa receta ya está en el blog". Después de estos días de vacaciones blogeras, he decidido serenarme. Cocinar, siempre ha sido para mi un placer, un disfrute y un relax; en la cocina, con mis fogones, me olvidaba de todo lo demás. Quiero que siga siendo así y por ese motivo, publicaré aquellas recetas que contenta y relajada, vaya haciendo  y que, después de probarlas en casa, me hayan gustado. 

Esta merluza la preparé el otro día con todo mi amor. Estaba francamente buena y la elaboración es sencilla a más no poder.

Necesitamos: una merluza, sin la espina central y abierta a la mitad. Cinco cucharadas soperas de mayonesa, generosas; media tarrina de queso crema; una lata de anchoas en aceite de oliva: unas alcaparras; sal y pimienta.

En la pescadería,  pedimos que nos quiten la espina a la merluza y nos la partan en dos lomos. En casa, le pegamos un buen lavado y la colocamos en una fuente de horno. 
Encendemos el horno a 200 grados con ventilador. 
En el vaso de la batidora ponemos la mayonesa, el queso y la lata de anchoas con el aceite incluido. Batimos todo bien hasta que tengamos una crema. 
Volvemos otra vez junto a nuestra amada merluza y le echamos sal  y pimienta. Después, con una espátula, repartimos la crema por encima de los lomos. 
Metemos la merluza al horno y  la dejamos unos quince minutos aproximadamente. Una vez fuera del horno, la adornamos con unas alcaparras que le darán un toque de sabor.
Esta misma receta la podemos hacer con rodajas o filetes de cualquier pescado. El resultado es bueno, la presentación bárbara y se come muy fácilmente al no tener espinas. Así, los antipescado, no tendrán mucho motivo para protestar.

Deseo que os guste.