lunes, 15 de febrero de 2016

Crujiente de queso




La foto, como ya es habitual, es mala, pero los crujientes, estaban muy buenos. Sólo hay que tener paciencia y atenderlos para que no se quemen. El resultado vale la pena, son sencillos y están muy ricos. Fue uno de los entrantes que, con toda mi familia, preparé en Navidad y tuvieron éxito, volaron.  

Necesitamos: una cuña de queso curado y jamón serrano en lonchas. Facil verdad?. En el apartado utensilios, vamos a necesitar: un rallador y papel de  hornear.

Empezamos por rallar toda la cuña de queso. Calentamos el horno a 180 grados. Ponemos un papel de cocina sobre la rejilla o bandeja del horno y con el queso hacemos montoncitos, bien separados unos de otros. Los aplastamos con la mano y les damos un poco de forma en redondo. Metemos la bandeja al horno y vigilamos hasta que empiecen a tostarse (cuestión de pocos minutos). Lo mejor es hacer guardia frente a la puerta del horno para que no se nos torren de más. Una vez están tostados, los sacamos y en caliente, ponemos una loncha de jamón serrano (si hace falta las recortamos un poco para que se adapten al tamaño del crujiente de queso), doblamos el queso sobre el jamón y listo. Que cosa más tonta, más fácil y más buena. 

Deseo que os guste.