jueves, 15 de septiembre de 2016

Berenjenas a la napolitana.










Después de tanto tiempo y unas vacaciones maravillosas, vuelvo a mi blog con una receta que hice ayer y estaba de impresión. Los productos eran todos de primera calidad, recién recogidos de la huerta y traídos a la puerta de casa con la empresa "Covas vegetal" (lo planta y lo recoge para tí, no puedes elegir como en el super, porque solo son productos de temporada, pero son frescos y buenos). La preparación bastante sencilla como siempre. 
Entre el lote de productos había unas preciosas berenjenas y unos tomates maduros para hacer salsa. Os animo a preparar este exquisito plato italiano, seguro que os encantará. 

Necesitamos: dos hermosas berenjenas; seis tomates bien maduros; dos bolas de mozzarella; un sobre de queso parmesano rallado; una cebolla grande; un diente de ajo; aceite de oliva; azúcar y sal. 

Lo primero es lavar las berenjenas, cortarlas en lonchas un poco gruesas, (más o menos de un centímetro) y ponerlas en un recipiente con sal gorda para que pierdan su amargor. Entre tanto, lavamos los tomates, reservamos dos,  y el resto los pelamos. (yo los escaldo en agua hirviendo un minuto y es más fácil; también creo que se puede hacer metiéndolos al microondas, pero no he probado). En un fondo de aceite, doramos la cebolla y el diente de ajo, añadimos los tomates y hacemos una rica salsa. Dejamos que cueza con calma y añadimos sal y azúcar si fuere necesario. Nosotros, a otra cosa mariposa.

Las berenjenas ya han reposado y soltado todo lo que tenían que soltar y estarán perfectas, solo tenemos que lavarlas con agua fria. Luego, ponemos la parrilla del horno con un papel de cocina y colocamos las rodajas de berenjena. Las salamos, les echamos un chorrito de aceite por encima y las metemos al horno unos 15 minutos a 180 grados con ventilador o calor arriba y abajo. En mi caso, a los trece minutos ya estaban tiernas pero, para salir de dudas, no tenemos más que pincharlas con un tenedor y lo vamos a tener claro cuando están (sin pasarse porque luego acabarán de hacerse con los otros compañeros de viaje). Cuando las retiremos del horno, no lo apagamos. Somos muy eficientes y montaremos el plato en un periquete para luego acabar de hornearlo. 
El plato original creo que lleva la berenjena frita, pero me pareció más grasoso y contundente. 

El tomate progresa adecuadamente a fuego lento y,  mientras las berenjenas se asan, cogemos las mozzarellas y las cortamos en lonchas. Hacemos lo mismo con los dos tomates que hemos salvado de la salsa. 
A estas alturas ya tenemos todos los ingredientes perfectos para ser utilizados. La salsa de tomate la trituramos o la dejamos con tropezones, a gusto de cada uno.

En una fuente de horno cuadrada ponemos un fondo de salsa de tomate, luego una capa de berenjenas asadas, otra con el tomate natural que hemos cortado en lonchas, una de la mozzarella, espolvoreamos generosamente con el queso parmesano y ....repetimos, capa de berenjena,  mozzarella y parmesano, acabamos con la salsa de tomate cubriéndolo todo y espolvoreamos con el queso y la mozzarella que nos haya sobrado. 

Solo queda meterlo al horno, a 170-180 grados unos veinte- veinticinco minutos. Yo puse la fuente tapada con papel de aluminio y la destapé en los últimos diez minutos para que se gratinara y quedara más presentable. En cualquier caso y presencia aparte, lo cierto es que estaba buenísimo.