martes, 7 de marzo de 2017

Tortilla de grelos.





    Cocinamos para las personas que queremos y, cuando es así, nos esmeramos, ponemos empeño y cariño para que, nuestros seres queridos al comerla,  sientan todos esos sentimientos que, a modo de condimento, hemos puesto al prepararla. Ayer fue el cumpleaños de mi amor y, como era lunes, no había hecho compra y .....en fin, todas esas cosas que pasan después del fin de semana, buscando, buscando, encontré unos grelos que, previamente escaldados, había congelado; patatas y huevos suelen  ser de "fondo de despensa" y me puse manos a la obra. A todos nos gustó y eso que estaba un poco sosa.

Necesitamos: huevos, esta lleva ocho de gallinas de casa; patatas, yo calculé una grande por cabeza y dos pequeñas de propina; un trozo de jamón serrano; una cuña de queso cremoso; grelos cocidos (debían de ser sobre trescientos gramos) y sal. 

Lo primero pelar patatas, lavarlas y cortarlas para tortilla. Cortamos el jamón en dados pequeños. Sartén grande, aceite de oliva bien caliente y freímos las patatas con el jamón. 
Mientras se van haciendo, cortamos los grelos (que estén bien escurridos es importante) y el queso en dados pequeños y lo mezclamos todo bien. 
Probablemente, entre baile y baile a las patatas en la sartén, nos dará tiempo también de batir los huevos y  añadirles sal, es mejor hacerlo en un cacharro grande para luego poder mezclar todo en él y no tener que ensuciar otro.

Cuando las patatas y el jamón ya están a nuestro gusto, las escurrimos bien, las echamos en el huevo, añadimos los grelos con los dados de queso y mezclamos todo con cariño y con esmero.

Ponemos al fuego la sartén y cuando está caliente, echamos la mezcla. No soy yo quien para dar lecciones de tortilla, osea que cada uno la cuaje como le parezca. 

El resultado estupendo, una tortilla distinta y un plato completo, verdura, hidratos, proteína, mucho cariño y buena intención.  

Deseo que os guste.